martes, 28 de junio de 2016

ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

La población española se encuentra inmersa en un proceso de envejecimiento rápido. Los mayores de 65 años en 2015 representaban el 18,4% y en la Comunidad Autónoma Vasca llegaban al 21,1%.

Las causas del envejecimiento poblacional son conocidas: el incremento de la esperanza de vida, que en España llega ya a los 83 años, y el descenso de la natalidad, que cae de 19,6 nacidos por 1.000 habitantes en 1974 a 9,2 en 2014. También inciden en el envejecimiento los flujos migratorios.


El gráfico muestra la estructura de la población en España, que perdió la forma de pirámide hace años y ahora se parece más a una hucha. Se observa el escaso número de adolescentes y la  elevada cantidad de personas de 35 a 55 años, la generación del “baby-boom”.

Desde una perspectiva económica, el envejecimiento se ha visto siempre como amenaza porque supone la reducción de la población activa, que hace peligrar la viabilidad de los sistemas públicos sanitarios y las prestaciones sociales, sobre todo las pensiones.

Como la mencionada generación del “baby-boom” iniciará su llegada a la jubilación en torno al año 2024, la presión sobre los sistemas de protección social irá aumentando.

Pero está aflorando en la sociedad una actitud más positiva hacia este período de vida de las personas. Se está pasando de considerar a la vejez como una etapa de retiro a afrontarla como una oportunidad para el disfrute, participando en actividades de ocio y aprendizaje.

Lo cierto es que la posición económica de los mayores en España ha empeorado menos que la de otros colectivos durante los años recientes de recesión. Las estadísticas del INE muestran que la tasa del colectivo en  riesgo de pobreza, aquellos que se sitúan por debajo de la mediana de la distribución de la renta, en los jubilado era en 2013 de 12,7%, inferior a la media del conjunto de los españoles, que fue de 20,4%. Claro que,  al tratarse de una tasa relativa, la mejora en la posición de los mayores es debida en gran parte a que las rentas de las personas en edad de trabajar  han empeorado. 


El gráfico indica la evolución de los aumentos del riesgo de pobreza en las personas en edad de trabajar (línea azul) y la disminución en el colectivo de mayores de 65 años (línea roja)


El grupo diferenciado de los mayores, además de prestar servicios a la colectividad en múltiples tareas (asesoramiento, formación, cuidado de personas, organización de actividades culturales) cuenta con un potencial de demanda que puede ofrecer oportunidades de desarrollo a sectores empresariales de turismo, vivienda inteligente, salud y bienestar, cultura, formación y desarrollo de habilidades y servicios financieros. 

martes, 21 de junio de 2016

DINERO Y CAMBIO TECNOLÓGICO

Superando el trueque, el intercambio  de unos productos por otros, el dinero surge como intermediario para fijar una referencia que facilite las compraventas. El ganado, la sal, las conchas y otros productos fueron capaces de realizar esa función, pero con el paso del tiempo se generalizó el uso del oro y de la plata, que llegaron a considerarse como riquezas en sí mismas.

Los orfebres que trabajaban y custodiaban el oro, el metal más usado como moneda, fueron los primeros banqueros. Los certificados que entregaban a los depositantes simbolizaban el oro que guardaban, por lo que los mercaderes no necesitaban  transportar el metal para hacer los pagos. Bastaba con entregar los certificados o justificantes. 

Llegó un momento en que los orfebres, y luego los bancos, aprovechando que los depositantes no se presentaban a retirar sus ahorros todos al mismo tiempo, comenzaron a entregar como préstamo parte del oro depositado en sus arcas, con lo que la suma de los certificados emitidos y el metal en circulación era superior al oro real existente. Así nació la  reserva bancaria fraccionaria, un sistema que  sirve para crear dinero de la nada. 

El vínculo entre dinero y oro fue resquebrajándose y se rompió definitivamente en 1971, cuando EE.UU. dejó de garantizar la conversión de dólares en oro. La moneda se convirtió en fiduciaria y hoy día tiene valor por la confianza que despierta entre los usuarios.

Vemos en el gráfico la relación entre barriles de petróleo y onza troy de oro (31,1 gramos) en las últimas décadas. Comprobamos que en las crisis aumenta el precio del oro (en barriles), convirtiéndolo en refugio de los inversores ante inestabilidades económicas y financieras.

Con la nueva tecnología, convertido el dinero en anotaciones (bits) de ordenador, en cuestión de milésimas de segundo se pueden realizar miles de operaciones de compraventa de activos.

Una explicación alternativa es la que sitúa a la deuda como el origen del dinero. Se suele utilizar como ejemplo el caso del Banco de Inglaterra, quizás el primero de los bancos modernos, que nació en el siglo XVII, cuando un grupo de banqueros concedió a la corona inglesa un crédito de un millón de libras a cambio de la licencia para emitir moneda. Los billetes se convirtieron así en pagarés de una parte de la deuda del rey, que se pusieron a circular en el país.

Uno de los aspectos positivos del crédito es que permite emprender proyectos que de otro modo no se hubieran llevado a cabo. Con la deuda (crédito) llegamos a apropiarnos de hecho del dinero que se encuentra en el futuro y que lo necesitamos en el presente para realizar nuestros proyectos actuales.

El sistema monetario se parece a un iceberg: el efectivo, que no representa más del 5% del dinero en circulación, es la parte visible, y el resto es dinero virtual, generado en el endeudamiento. Al ir cancelándose los créditos, el dinero va desapareciendo de la circulación.

Como manejar el dinero resulta costoso, los bancos tratan de estimular la realización de operaciones por vía electrónica. Además, el dinero virtual tiene la ventaja de que deja un trazo que puede seguirse. Pero el desuso en que viene cayendo el dinero está provocado fundamentalmente por el cambio tecnológico.

Como innovación tecnológica más reciente, en el año 2008 nació Bitcoin, una moneda alternativa basada en la revolución de las cadenas de bloques, que no necesita de bancos intermediarios, pero funciona en estos momentos únicamente como valor de intercambio y todavía está poco extendida. 

martes, 14 de junio de 2016

CRECIMIENTO SIN INFLACIÓN

En marzo del pasado año, el Banco Central Europeo (BCE) comenzó el programa de expansión cuantitativa, con el compromiso de comprar 60.000 millones de euros mensuales durante dos años, fundamentalmente deuda pública, en el mercado secundario, es decir, en los mercados de compraventa de títulos ya emitidos en una primera oferta. 

El objetivo de la expansión monetaria es llevar la inflación al 2% anual, meta fijada por el BCE, que hasta ahora ha tenido poco éxito en su empeño, puesto que la inflación en la Eurozona se estima que este año no subirá del 0,2%.

Un año después de haber puesto en marcha el programa de expansión cuantitativa, el BCE inicia la compra de deuda corporativa con el fin de mejorar las condiciones de financiación empresarial. Aumenta las compras mensuales en 20.000 millones de euros, de las cuales las adquisiciones de bonos corporativos se estima que rondarán la cifra de 5.000 millones y abarcará bonos de empresas europeas. 

Las grandes empresas españolas están en la lista de las favorecidas por las adquisiciones del BCE y consiguen importantes ahorros en su coste de financiación. Telefónica, por ejemplo, reduce el coste de su deuda a cinco años en un 50% y queda en el 0,62% anual. 

En el siguiente gráfico tenemos la evolución del IPC general y del subyacente o básico en la Eurozona este año en porcentaje de variación interanual. El indicador subyacente no tiene en cuenta el componente energético y los alimentos no elaborados 


Observamos la diferencia entre las dos medidas de inflación. La general cayó hasta el -0,2% en abril, en tanto que la subyacente alcanzó el +0,7%. En el transcurso de este año, la diferencia supone en torno a un punto porcentual en la tasa interanual.

Las importantes caídas del precio del petróleo y de otras materias primas son las causas que explican el reducido nivel que alcanza la inflación. Por ello, algunos economistas aconsejan centrarse en la inflación subyacente como dato más significativo de la evolución de los precios en el país. 

Para explicar los cambios en el nivel de precios, el análisis económico pone el énfasis en la relación entre inflación y brecha de producción (PIB observado menos PIB potencialmente alcanzable). Las brechas negativas presionan la inflación a la baja, mientras que las positivas impulsan al alza. 

La versión inicial de este planteamiento fue formulada por el economista W.H.Pillips, que relacionaba el aumento del desempleo (infrautilización de recursos) con el incremento de los salarios nominales. Cuanto mayor es el desempleo menor será la presión al alza sobre salarios y precios.

Se estima que desde el 2009 las brechas en la Eurozona han sido negativas, aunque se han ido reduciendo cada año, con lo que la lenta recuperación de los países del euro puede ser una de las causas de la baja inflación que se registra todavía. 

Teniendo en cuenta la enorme expansión monetaria resulta sorprendente la práctica ausencia de inflación, pero muchos esperan para el próximo año un incremento del nivel general de precios, tanto por la reducción de las brechas de producción como por la recuperación del precio del petróleo.

martes, 7 de junio de 2016

INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y BIENESTAR SOCIAL

El concepto de “destrucción creativa” fue introducido en economía por Joseph Schumpeter, en su obra “Capitalismo, socialismo y democracia”, un libro editado en 1942.


Este famoso economista describe el proceso de innovación que tiene lugar en la economía de mercado. Los nuevos productos e ideas organizativas, que introducen los emprendedores, impulsan el crecimiento económico, en muchos casos destruyendo empresas ya establecidas. 

La destrucción creativa es la fuerza transformadora del capitalismo. Los empresarios se caracterizan por su capacidad para sistematizar ideas e implementarlas. En palabras de Schumpeter, tratan de “transformar ideas en negocios”, sorteando los paradigmas vigentes en su contexto sociológico y tecnológico, para lograr el mejor rendimiento. 

Muchos se preguntan si el optimista principio de que tras la destrucción se crea nuevo empleo sustitutivo se cumplirá también en la era digital; o bien, la digitalización, que está trayendo incrementos notables de productividad, añadirá mayor desempleo y desigualdad social.

Una de las noticias recientes sobre las consecuencias de la innovación tecnológica nos llega de China, país al que parece haber llegado la revolución robótica. La multinacional taiwanesa Foxconn, con una de sus fábricas en Kunshan, cerca de Shanghai, ha decidido sustituir por robots a la mitad de los empleados de su plantilla (50.000 personas) en los trabajos repetitivos. Otras grandes empresas chinas están invirtiendo también cantidades importantes en robótica para sustituir a sus trabajadores. 

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su recinte estudio sobre el riesgo de la automatización en el trabajo, la llegada de la "cuarta revolución industrial" (inteligencia artificial, drones, impresoras 3D) pone en peligro en España al 12% de los empleos actuales, que se verán sometidos a la reconversión industrial.

El siguiente gráfico es de la OCDE, que ha realizado varios estudios sobre el escenario mundial probable dentro de 50 años. Con el ratio D9/D1, que compara los ingresos (antes de impuestos y transferencias) del 10% más elevado con las rentas del 10% menor, se observa que en el 2060 la desigualdad será mucho mayor que la actual.

En el caso de España, si en el año 2010 el cociente entre los ingresos del 10% mayor (D9) y el 10% menor (D1) era en torno a 3,1, en el año 2060 puede situarse en 4,5.

La mayor desigualdad será consecuencia del aumento de productividad, que beneficia a un reducido número de colectivos, por la concentración del capital en unidades productivas de tamaño creciente, y de la expansión global. Parece que la sobrecualificación y la precarización del empleo, fenómenos que están ya entre nosotros, se acentuarán en los próximos años.

Se está observando que la entrada de robots de propósito general no se limita ya a determinadas industrias, sino que afecta cada vez más a múltiples tipos de negocios. La aportación de las personas va a cambiar profundamente, porque cualquier trabajo que se pueda sistematizar en rutinas será susceptible de automatizarse. 

Las oportunidades de trabajo se van concentrando en pocos empleos de alta cualificación, dedicados a tareas más bien abstractas y con niveles retributivos muy altos, y una mayoría de perfiles de baja cualificación en los escalones de salarios reducidos. Es la denominada “polarización del empleo”.

Los expertos recalcan como conclusiones: ampliación del abanico salarial, pérdida de puestos de trabajo y aparición de profesionales nómadas dispuestos a trabajar en cualquier lugar y a cualquier hora. Este nuevo tipo de trabajador es el denominado ya “freelance” global.

Todo ello ocurre cuando el aumento de productividad que genera el avance tecnológico puede permitir la mejora del bienestar de toda la sociedad. Por tanto, hay que prever que se intensifique la búsqueda del cambio social que evite la marginación de algunos colectivos y que promueva una redistribución más equitativa de las rentas del trabajo y del capital.