martes, 17 de abril de 2018

BITCOIN Y CADENA DE BLOQUES

La Cadena de Bloques (Blockchain), que nació hacia el 2008, es un registro como un libro mayor contable de acontecimientos digitales, que es compartido por mucha gente. En esta tecnología se basa el dinero digital Bitcoin, permitiéndole recoger con detalle todas las transacciones que se han hecho en la criptomoneda durante su historia.

Blockchain consigue que una información esté en miles de ordenadores simultáneamente y que, cuando se debe cambiar algo, todos se sincronicen. Solo puede ser actualizado con el acuerdo de la mayoría de los “mineros” (gestores con ordenadores potentes).

Cuanto se anota en Blockchain no puede desaparecer, puesto que es un registro inmutable y permanente, una base de datos que solo permite introducir información. No se puede borrar nada, solo añadir y siempre bajo consenso de los mineros.

La transparencia es la novedad relevante de Blockchain, porque hasta ahora todas las actuaciones necesitan el respaldo de una autoridad en la que se confía. Así, por ejemplo, esperamos que el banco intermediario confirme la operación al ordenar una transferencia de dinero.



No hay ficheros que representen dinero en bitcoins. Solo un registro que lleva la contabilidad de todo el sistema, escrito de forma colaborativa por miles de miembros. Se utiliza el concepto de consenso distribuido, haciendo posible que puedan existir anotaciones permanentes de hechos ocurridos en el mundo digital.

La cadena de bloques recoge todas las transacciones, situadas en bloques, y los “mineros”, ordenadores que realizan propiamente las operaciones y vigilan el sistema, verifican y dan seguridad a la red. Cada bloque tiene un código alfanumérico para enlazar con el anterior, un conjunto de transacciones y otro código que conecta con el siguiente bloque.

Cada vez que un bloque se confirma, entrando en la cadena, se comunica a todos los nodos (ordenadores conectados), añadiéndose a la copia que cada uno almacena. Los cambios de propiedad de bitcoins se registran en la cadena de bloques.

Blockchain surgió como sistema de codificación de la información que está detrás de la moneda virtual y sostiene toda la estructura del bitcoin, pero se está viendo que la cadena de bloques tiene potencial para ser utilizada en muchas aplicaciones en áreas distintas. Como dice un experto, “Es una infraestructura que permite construir sobre internet, y crear otra capa sobre la que las personas van a poder intercambiar valor entre ellas".

Blockchain puede afectar a todos los sectores. Los bancos ya lo están asumiendo y cabe aplicarlo al sector de las energías, a las telecomunicaciones, a las cadenas de valor de logística y muchas más.

En el sector educativo, la prensa informa de que investigadores de la Universidad de Oxford han creado el primer centro del mundo basado en Blockchain, denominado Woolf University, que iniciará sus actividades a finales de este año. Cuenta con la importante ventaja de que va a reducir notablemente los costes administrativos utilizando procedimientos automatizados en base a los “contratos inteligentes” de la tecnología Blockchain, donde se establecen la normas y directrices que tendrán que seguir los ordenadores.

En esta plataforma online los ordenadores controlarán notas y títulos. Todos los movimientos académicos del alumno y del profesor se registrarán en tiempo real en los ordenadores. Siguiendo el modelo académico de la Universidad de Oxford, los alumnos elaborarán dos ensayos a la semana y tendrán una tutoría (presencial o por Skype) a la semana para revisar los trabajos.









martes, 10 de abril de 2018

CUENTAS NOCIONALES EN LAS PENSIONES

En el debate sobre las pensiones hay una corriente de opinión que plantea como alternativa al modelo vigente en España el denominado “sistema de cuentas nocionales”, también de reparto, que Suecia, Italia y otros países implantaron en la década de los 90

En el sistema nocional, cada trabajador va acumulando sus cotizaciones a lo largo de la vida laboral en una especie de cuenta ficticia que, con el añadido del rendimiento del capital que se ha acumulado, constituye el denominado “capital nocional”.

En el momento de la jubilación, a la cantidad acumulada se le aplica un factor de conversión, que transforma ese montante en una renta vitalicia. El factor tiene en cuenta la media de los años que va a vivir el jubilado, según la estimación de la esperanza de vida en ese momento, y el porcentaje en el que se revalorizará su pensión.

El sistema nocional es de contribuciones definidas, en tanto que el modelo español para calcular la pensión lo es de prestaciones definidas. La pensión se establece actualmente como el resultado de combinar los años cotizados y las contribuciones a la Seguridad Social durante los últimos 25 años.

Las cuentas nocionales son teóricas o ficticias, mero artificio contable, puesto que las cotizaciones no son realmente invertidas, sino que siguen dedicándose a pagar las pensiones de los jubilados del momento, pero tienen la ventaja de que sirven para que el trabajador conozca continuamente la pensión que va a cobrar cuando se jubile. La contribución a la Seguridad Social se percibe así más como salario diferido que como impuesto

Una objeción al sistema nocional suele ser que podría introducir una notable reducción en la tasa de sustitución (pensión media/salario medio), aunque lo cierto es que la propia sostenibilidad financiera va a imponer restricciones en cualquier sistema público contributivo de pensiones, dado que la tasa media de sustitución que se puede establecer, sin recurrir a otras fuentes de ingresos, viene determinada por el producto del tipo efectivo de las cotizaciones sociales y el cociente entre la población ocupada y la jubilada.

Como se estima que el valor de ese cociente (población ocupada / población jubilada) se puede reducir a la mitad en las próximas dos décadas, la única manera de evitar una caída de la tasa de sustitución de las pensiones contributivas sería aumentar el tipo efectivo de las cotizaciones sociales.

Pero un incremento notable de las cotizacione puede llegar a reducir el nivel de empleo y, por tanto, la recaudación de la Seguridad Social. Además, elevar el tipo efectivo de las cotizaciones sociales supondría de hecho una transferencia de renta desde las generaciones que están trabajando a la población jubilada

Hasta ahora la preocupación del sistema público contributivo de pensiones, con prestación definida, ha sido sustituir la remuneración que se deja de percibir después de la jubilación, garantizando una determinada tasa de sustitución del salario final. Para ello, a la hora de determinar la pensión, se ha dado mayor peso a las cotizaciones realizadas hacia el final de la vida laboral.

En cambio, el sistema de contribución definida tiene por objetivo proporcionar un seguro contra la longevidad, es decir, un flujo de renta durante la jubilación. Por ello, se utilizan criterios actuariales para el cálculo de rentas vitalicias a cubrir por el sistema de pensiones y convierten el capital acumulado por cotizaciones durante la vida laboral, incluida la rentabilidad que se ha establecido, en anualidades.

El modelo nocional tiene el inconveniente de que, al cobrar cada jubilado en función de lo aportado, penaliza a los que no han tenido una vida laboral muy activa, con lo que se tendrá que recurrir al sistema de pensiones mínimas a cargo del presupuesto público. La ventaja que se apunta es que el sistema nocional permitiría otorgar derechos de pensión a colectivos fuera del ámbito laboral en estos momentos, como los cuidadores de hijos o de personas dependientes.

Con este sistema se introduce una ficción capitalizada y no parece que puede generar redistribución alguna. Se esfuerza en fijar el porcentaje de gasto público dedicado a pensiones y deja que la cuestión social sea atendida por la pensión mínima, con la incógnita de si su cuantía será suficiente para responder a la demanda social en aumento, expresada en las calles con el lema “vivir con dignidad”.

martes, 3 de abril de 2018

CONVERGENCIA ECONÓMICA

Según el Tratado de Maastricht, uno de los documentos fundacionales de la Unión Europea, firmado en la ciudad holandesa del mismo nombre el 7 de febrero de 1992, la convergencia económica se midió, entre otros factores, por la estabilidad de precios, con la inflación calculada a través del Indice de Precios de Consumo, y la posición financiera sostenible de las finanzas públicas, sin caer en un “déficit público excesivo” (mayor del 3%) ni en una deuda pública sobre el PIB superior al 60%


El cumplimiento de tales criterios se llamó convergencia nominal y se decía que significaría equilibrar la economía de los países, para llevar a cabo un proceso de crecimiento económico sostenible. Pero ya había entonces quienes advertían que esos criterios restrictivos y las diferencias de inflación podían conducir a políticas económicas que llevarían a situaciones de desempleo y caída de rentas. Añadían que, en lugar de la convergencia nominal, se debería buscar la convergencia real de los ciudadanos europeos en los niveles de renta, empleo y bienestar.


Observamos en el gráfico de Penn World las diferencias en renta por habitante, en igualdad de poder adquisitivo, entre España y Alemania, como representativas del proceso de convergencia. En los años iniciales de la Unión Monetaria se mantuvo la brecha de rentas, que llegó a reducirse con la crisis financiera, para ampliarse en el último quinquenio.

La experiencia de la integración española en la Unión Europea había sido positiva, puesto que la renta por habitante se había aproximado a la media europea a partir de 1986, quizás debido a los cuantiosos fondos estructurales y de cohesión con destino a los países con menor renta per cápita. La duda que surgió al entrar en el euro fue si la construcción de la unidad monetaria iba a seguir impulsando la convergencia real.

Aunque se argumentaba que la eliminación de los riesgos de cambio iba a provocar una especie de reajuste económico, facilitando las reformas que acabarían mejorando el desempeño económico relativo de los países más retrasados, el “Informe de convergencia” del Banco Central Europeo viene a concluir que “no se ha producido un proceso de convergencia real entre los 12 países que primero adoptaron el euro”.

Los técnicos del banco europeo rechazan que haya sido la introducción del euro la causante de estas "deficiencias de convergencia" que, advierten, proceden de años o incluso décadas atrás y responden a condiciones de naturaleza estructural de las diferentes economías. Es probable que entre las causas de la no convergencia estén un bajo crecimiento de la productividad, una gestión institucional débil y un uso deficiente de la inversión, además de la rigidez de la moneda única.

Pero lo cierto es que el euro ha dado a Alemania y otros países centrales una moneda más débil que la que tenían sus propias monedas nacionales (marco alemán y florín holandés), un fenómeno que, en términos comerciales, les ha propiciado una mayor competitividad. En cambio, a los países periféricos el euro ha traído una moneda más fuerte que la utilizada, con la consiguiente dificultad para ser competitivos, al quedar bloqueado el mecanismo de la devaluación monetaria.

Aunque la crisis financiera reciente ha influido de modo distinto en cada país, y con ello puede haber obstaculizado también la convergencia, algunos economistas apuntan que en el fondo se debe a que los países avanzados no han aportado suficientes recursos públicos a los presupuestos europeos para favorecer el crecimiento de las economías atrasadas. Puede que haya sido la falta de solidaridad o de cohesión en la Eurozona la que ha impedido el avance de la convergencia real entre los países






martes, 27 de marzo de 2018

EFECTO DE LOS ARANCELES

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apelando a la “seguridad nacional”, ha decidido imponer una tarifa del 25% al acero y otra del 10% al aluminio procedentes del exterior. Los países afectados ya han anunciado, como réplica, la imposición de tasas de importación a los productos norteamericanos.


El informe del Departamento de Comercio justificaba los aranceles en los excedentes actuales de los sectores del acero y del aluminio, un problema que se pretende resolver con una medida unilateral que va a afectar a casi todos los países que exportan a EE.UU.

El arancel es un impuesto aplicado cuando se importa un producto. Puede ser fijo, con una cantidad por unidad de producto del bien importado, o un porcentaje del valor de los bienes importados, que es el actual caso del acero y el aluminio. Los dos tipos de aranceles provocan un aumento del coste de situar los bienes en el país.

Los aranceles, que constituyen la forma más antigua de política comercial, han sido la fuente de ingreso más importante para los Estados hasta la introducción del impuesto sobre la renta, al tiempo que han proporcionado protección a determinados sectores productivos, especialmente a nuevos sectores industriales.

La importancia de los aranceles ha ido disminuyendo, porque los Estados prefieren utilizar otras barreras proteccionistas, tales como la cuotas de importación, que limitan las cantidades importadas, y otros tipos de restricciones no arancelarias (normativas técnicas)

El incremento de precio en el país importador suele ser menor que la cuantía del arancel, debido a que, al provocar una caída de la demanda, tiende a reducirse el precio extranjero de los productos importados. En consecuencia, no se traslada a los consumidores todo el arancel. En cualquier caso, resulta una carga para los consumidores.

Sin embargo, en un país pequeño el arancel no puede reducir el precio exterior del bien que importa, debido a que su cuota de mercado mundial es insignificante. En este caso, acaba aumentando el precio del bien importado en su totalidad.

En el siguiente gráfico se recogen las cifras de los principales exportadores a EE.UU. Parece que no se va a aplicar el arancel a Canadá y Mexico, al estar implicados en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.



El principal objetivo de los aranceles suele ser proteger de la competencia a los productores del país, al provocar un incremento del precio de los productos que vienen de fuera. Si el arancel es un impuesto sobre el valor de las importaciones, el mismo porcentaje arancelario mide el nivel de protección al productor nacional. El riesgo de una excesiva protección es que puede llevar a las empresas a producir en condiciones no eficientes.

Dada la complejidad de las relaciones entre las empresas en la actualidad, no resulta nada fácil proteger a un sector sin que, al mismo tiempo, se perjudique a otros. Los procesos productivos son complejos y cualquier producto puede ser bien final para unos sectores y materia prima para otros. La cadena de valor que compone cada parte del producto se elabora donde resulta más eficiente.

James Galbraith, profesor de economía en la Universidad de Texas, afirma que, desde el punto de vista comercial, la visión de Trump es mercantilista y responde a un pensamiento económico de hace doscientos años, que consiste en favorecer las exportaciones y proteger las fronteras para limitar las importaciones. Ahora se trata de conseguir que el trabajo se quede en el territorio, evitando que la riqueza abandone el país.

Pero incentivar a que las empresas decidan invertir en EE.UU, aprovechándose de las medidas proteccionistas, supone que el Presidente llegue a convencerlas de que los nuevas tasas aduaneras van a perdurar, lo cual resulta muy difícil. Los cambios del viento político puede hacer que los aranceles sean reducidos o incluso suprimidos. Y, si llega esa situación, las empresas pueden encontrarse con serias dificultades para competir.



























martes, 20 de marzo de 2018

INVERSIÓN EN EDUCACIÓN

El Banco Mundial, una organización especializada en finanzas y asistencia técnica para los países en desarrollo, ha dedicado su “Informe sobre el desarrollo mundial 2018” a la educación. El presidente señala que la educación y el aprendizaje elevan las aspiraciones, generan valores y, principalmente, enriquecen la vida de las personas.


El Informe sostiene que, sin aprendizaje, el sistema educativo no puede ser determinante para sacar de la pobreza extrema a la gente y promover la prosperidad. Se está observando que, tras asistir a la escuela durante años, muchos estudiantes de los países en vías de desarrollo no llegan a poder leer y realizar las operaciones de cálculo básicas. Hay riesgo de que la crisis de aprendizaje amplíe las brechas sociales en lugar de impulsar la convergencia.

Se insiste en que ofrecer educación no es suficiente. La labor escolar tiene que generar rendimiento en forma de aprendizaje, asimilando conocimientos y adquiriendo habilidades. Hay evidencias suficientes para afirmar que en muchos países y comunidades no se logra llegar al aprendizaje. Y “escolarizar sin aprendizaje es una lamentable pérdida de recursos y de potencial humano, condenando a los jóvenes a vivir en la pobreza extrema”

Para resolver la crisis de aprendizaje, el Informe recomienda realizar evaluaciones más eficaces de la situación, utilizando la evidencia sobre lo que funciona y lo que no funciona, a fin de orientar la toma de decisiones, y movilizar al entorno social para lograr avances en el sistema educativo.

Hay que tener en cuenta que los cambios tecnológicos acelerados están abriendo una importante brecha entre los países, con lo que, para competir en la economía del futuro, serán imprescindibles habilidades y herramientas, además de una actitud de aprendizaje permanente.

En las sociedades con más nivel de desarrollo económico prevalece el criterio de considerar la educación como una inversión que aumenta la productividad del trabajo, mejora el perfil profesional y da acceso a mayor salario.

En el siguiente cuadro, que tomamos de la “Encuesta de Condiciones de Vida”, del Instituto Nacional de Estadística” español, se indica la distribución de los ingresos según el nivel de formación alcanzado


Observamos en la parte inferior del cuadro que el porcentaje de personas que acceden al quintil más alto de renta (80-100%) se va casi duplicando con el aumento de nivel educativo. Así, de los que lograron solo la educación secundaria primera etapa llegan un 10,2%; en los que terminaron la educación secundaria segunda etapa se duplica el porcentaje anterior (20,6%) y lo titulados superiores doblan de nuevo al nivel anterior, alcanzando el 41,5%

Al considerar la educación como una inversión, las personas optan por gastar en educación o renunciar a ingresos hoy por el trabajo que pueden realizar, a fin de lograr mayor renta en el futuro. Los mayores ingresos provendrán de la adquisición de los conocimientos y habilidades que le aporta un mayor nivel educativo.

Se constata que los países más avanzados son aquellos que más invierten en educación, logran mejorar su calidad, incrementando la productividad de los trabajadores, que es uno de los pilares del desarrollo económico.
















martes, 13 de marzo de 2018

CONTRIBUCIÓN AL BIEN COMÚN


Aunque el avance del concepto de Responsabilidad Social Corporativa está impulsando a las empresas a dar cuenta de las acciones que realicen en favor del conjunto de la sociedad, los estados contables habituales no incluyen muchos aspectos que afectan al bienestar de las personas.

Tratando de captar los valores sociales generados por las empresas, en el año 2010 nació la denominada “Economía del Bien Común”(EBC), un proyecto promovido por el economista austríaco Christian Felber, como economía sostenible, alternativa al capitalismo de mercado y a la economía planificada.

Como nuevo sistema económico, basado en los valores humanos universales, el modelo propuesto hace constar que se apoya en “la cooperación y no en la competencia, en el bien común y no en el afán de lucro, tratando de servir de palanca de cambio a nivel económico y social”.

Para medir la evolución de las empresas hacia estos objetivos ha creado el Balance del Bien Común, con indicadores diferente al balance financiero. Es una herramienta que permite medir y visibilizar el efecto que produce sobre los grupos de personas a quienes pueden afectar las actividades de una empresa: empleados, inversores, proveedores, clientes, asociaciones del entorno y medio ambiente.

Se ha establecido también una “matriz del bien común”, situando en el eje horizontal los cinco valores fundamentales y en el vertical los diferentes grupos de afectados, tal como se recoge en el siguiente esquema:


El propósito es conseguir una puntuación (distribuida según indica el cuadro) entre 0 (máximo incumplimiento) y 1.000 (máximo cumplimiento), con el fin de que permita a los consumidores y a las administraciones públicas distinguir entre las empresas cumplidoras e incumplidoras. La puntuación también sirve para que las empresas puedan tener ventajas legales, tales como una posible reducción del IVA, préstamos bancarios más baratos o ayudas oficiales.

Como instrumento de responsabilidad social, al defender la contribución al Bien Común frente al afán de lucro como medida del éxito económico, la matriz permite realizar un balance ético, ecológico y democrático de las empresas. Felber propone que no sólo mida los resultados económicos, sino también si la empresa crea o destruye empleo, la calidad de los puestos de trabajo, los criterios de reparto de beneficios, el trato igualitario entre hombres y mujeres y el cuidado del medio ambiente.

Muchos objetivos tienen un carácter abstracto y resultan difíciles de medir, pero podrían utilizarse indicadores del estilo de los habituales en la Responsabilidad Social Corporativa que vienen publicando las empresas

En septiembre de 2015, el Comité Económico y Social Europeo manifestó que la Economía del Bien Común es un modelo adecuado para la creación de un mercado ético europeo y, en el año 2017, la Comisión Europea lo estableció como modelo alternativo, encargando a un grupo de trabajo la coordinación de los diferentes movimientos con voluntad transformadora del sistema económico, entre los que se encuentra la economía social y solidaria.

martes, 6 de marzo de 2018

INCIDENCIA DE LA DEMOGRAFÍA


Nuestro planeta ha pasado en los últimos dos milenios de 170 millones de habitantes a 7.600 millones. Según las previsiones de la ONU, la población mundial puede alcanzar los 11.000 millones en el año 2100. La India será el país más poblado del mundo, con unos 1.500 millones de habitantes en 2030, superando a China.

Europa se convertirá en el continente más envejecido, con un cuarto de su población mayor de 60 años. Las proyecciones realizadas, teniendo en cuenta la tasa de fecundidad, indican que nuestro continente será la única región del mundo que perderá habitantes en lo que queda de siglo.

Los expertos reconocen que la demografía está teniendo un papel ralentizador en la demanda agregada mundial, un efecto que quizás no ha sobresalido en la última década por el impacto compensador de otras situaciones de tipo excepcional, tales como la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio y las burbujas inmobiliarias, que han actuado como impulsores de la demanda.

Al aumento de población siempre se ha dado mucha importancia en el crecimiento económico, puesto que supone la producción de mayor cantidad de bienes y servicios para abastecer sus necesidades. Dado que en los últimos años se observa una rápida desaceleración en la tasa de incremento poblacional, que puede resultar deseable por razones medioambientales, es de esperar que acabe afectando a la demanda.



Como observamos en el gráfico, el crecimiento más elevado de la población mundial se produjo en torno a los año 1970. La población ha continuado creciendo, pero a una tasa menor

Un aspecto reseñable en la evolución demográfica es el envejecimiento de la población mundial, provocado por la menor fertilidad y la mayor longevidad, fenómeno que tiende a impulsar el ahorro en la renta disponible a costa del consumo. La estructura poblacional se estrecha en la parte baja de la pirámide y se amplían las franjas superiores.

El incremento en los niveles de población que están ya pensando en la jubilación, con necesidad de complementar los sistemas públicos de pensiones, por el temor a los débiles sistemas de reparto de los países, puede dar lugar al aumento del ahorro, tratando de asegurar una vida digna en la vejez.

La mejora económica y el aumento de la esperanza de vida en los países en desarrollo, sobre todo en la incipiente clase media, animan al colectivo a pensar en el largo plazo, forzando al aumento de la propensión media al ahorro.


Tanto por el menor crecimiento de la población mundial como por la expansión de los colectivos con mayor propensión al ahorro, la demografía puede estar condicionando la demanda agregada, con impacto sobre la economía en un período largo de tiempo, manifestado en un crecimiento económico anual reducido.